La mayoría de la gente empieza con una pregunta: «¿mi web está funcionando?». Es la primera comprobación correcta, pero una web puede estar «arriba» y aun así estar rota, caducada, lenta o infectada. Aquí tienes un conjunto práctico de comprobaciones y con qué frecuencia ejecutarlas.

1. Disponibilidad

La comprobación básica pide una página y confirma que responde. Dos detalles la hacen mucho más útil:

  • Comprueba el contenido, no solo el estado. Una página puede devolver un «200 OK» mientras muestra un mensaje de error o una plantilla en blanco. Comprobar que aparece una palabra esperada en la página lo detecta.
  • Confirma un fallo antes de avisar. Una petición fallida puede ser un microcorte de red. Volver a comprobar unos segundos después y avisar solo si falla dos veces elimina la mayoría de las falsas alarmas.

Para la web de una empresa, cada minuto es un buen intervalo. Para una web personal, cada cinco minutos suele bastar.

2. Tiempo de respuesta

Una web que responde en ocho segundos está, en la práctica, caída para muchos visitantes. Sigue el tiempo de respuesta y fíjate en la tendencia, porque una media que crece despacio suele avisarte de un problema de base de datos o de hosting días antes de que se convierta en una caída.

3. Tus páginas más importantes, no solo la de inicio

La página de inicio suele estar en caché y sigue funcionando mientras fallan el inicio de sesión, el pago o el formulario de contacto. Añade comprobaciones para las páginas que te dan dinero o de las que dependen tus clientes.

4. Certificado SSL

Un certificado caducado muestra a los visitantes una página de aviso. Comprueba la fecha de caducidad, que el certificado coincide con el nombre de host y que la cadena está completa. Una vez al día es más que suficiente, con avisos que empiecen unas semanas antes de la caducidad.

5. Registro del dominio

Si el dominio caduca, se va todo: la web, el correo y a veces el propio nombre. Monitoriza la fecha de caducidad y el estado en el registro. Esta comprobación es barata y rara vez hace falta, pero la única vez que te salve, te salva todo.

6. Seguridad

Los hackeos son silenciosos al principio. Las comprobaciones útiles buscan:

  • Apariciones en listas conocidas de malware y phishing.
  • Contenido inyectado: scripts desconocidos, enlaces ocultos, palabras clave de spam.
  • Cloaking, cuando los visitantes y los buscadores ven páginas distintas.
  • En WordPress: núcleo, temas y plugins desactualizados, plugins con vulnerabilidades conocidas y archivos expuestos.

Ejecutarlas a diario es un buen comienzo. Los sitios que manejan datos sensibles pueden querer hacerlo con más frecuencia.

7. Alertas que te lleguen

Una comprobación que nadie ve no sirve de nada. Envía las alertas al menos a dos canales, por ejemplo email más Telegram o Slack. Usa horas de silencio para poder dormir, pero deja pasar los problemas críticos, y asegúrate de que las alertas no te inunden durante una caída larga.

Una configuración de partida sensata

Comprobación Con qué frecuencia
Disponibilidad de la página de inicio con una palabra clave cada 1 a 5 minutos
Página de inicio de sesión o de pago cada 5 minutos
Certificado SSL a diario
Caducidad del dominio a diario
Análisis de malware y de contenido a diario

ServerMonitor configura la mayoría de ellas por ti cuando añades un sitio: disponibilidad, SSL, dominio, listas de bloqueo e integridad del contenido, además de comprobaciones de WordPress cuando se detecta WordPress. Tú eliges adónde van las alertas, y el plan gratuito cubre tres sitios.