Escribes tu dirección y la página se queda dando vueltas. Antes de llamar a tu hosting o de empezar a restaurar copias de seguridad, averigua si la web está realmente caída o si el problema está solo de tu lado. Lleva unos minutos y ahorra mucho pánico.
1. Descarta tu propia conexión
- Prueba con otra web, por ejemplo una grande y muy conocida. Si también falla, el problema es tu conexión a internet, no tu sitio.
- Cambia de red. Abre la web en tu móvil con datos móviles y el Wi-Fi apagado. Si carga, el problema es la red de tu oficina o de tu casa, no el servidor.
- Prueba una ventana privada para descartar una extensión averiada o una copia en caché. Si funciona en la ventana privada, borra la caché y las cookies del sitio en tu navegador.
2. Mira qué dice realmente el navegador
El mensaje te dice dónde está el problema:
- «No se puede acceder a este sitio» o «no se encuentra el servidor» (un error de DNS) suele significar que los registros DNS del dominio son incorrectos o faltan, o que el dominio ha caducado.
- «Se agotó el tiempo de espera de la conexión» o «tardó demasiado en responder» apunta a que el servidor o la red del hosting no son accesibles o están sobrecargados.
- «Conexión rechazada» significa que el servidor respondió, pero nada escucha el tráfico web, por ejemplo porque se detuvo el software del servidor web.
- Un aviso del navegador de que la conexión no es privada significa que el certificado SSL tiene un problema. El sitio funciona, pero los visitantes están siendo frenados. Consulta los errores de certificado SSL, explicados.
- Una página de error con un número: 500 significa que algo falló dentro del código del sitio, 502 o 504 suele significar que el servidor web no obtuvo respuesta de la aplicación que hay detrás, y 503 significa que el servidor está sobrecargado o en mantenimiento.
3. Comprueba desde fuera
Un solo navegador solo te habla de una conexión. Para saber si la web está caída para todos, compruébala desde otro sitio: el móvil de otra persona, otro país o una web gratuita de tipo «¿está caída?». Nuestras herramientas gratuitas pueden ayudarte con las causas probables: el comprobador de certificados SSL muestra si el certificado es válido, y el comprobador de caducidad de dominios muestra si el registro del dominio sigue activo.
4. Revisa a los sospechosos habituales
Si la web está caída para todos, repasa las causas más comunes:
- ¿Caducó el dominio? Un dominio caducado deja de funcionar en horas o días. Consulta qué pasa cuando caduca un dominio.
- ¿Caducó el certificado? Consulta certificado SSL caducado: cómo solucionarlo.
- ¿Tiene problemas tu proveedor de hosting? Revisa su página de estado y tu cuenta por si hay avisos de suspensión o facturas sin pagar.
- ¿Cambiaste algo hace poco? Una actualización de un plugin, un despliegue de código o un cambio de DNS hace una hora es el culpable más probable.
- ¿Se ha quedado el servidor sin recursos? Un disco lleno, la memoria agotada o un pico de tráfico pueden tumbar una web.
- ¿Hackearon el sitio? A veces el hosting desconecta las webs hackeadas. Consulta mi web ha sido hackeada: qué hacer primero.
No dependas de enterarte por tu cuenta
La mayoría de las caídas no las nota primero el dueño. Las nota un cliente, a menudo horas después y a menudo de noche. Comprobarlo a mano solo funciona cuando casualmente miras.
Un monitor lo hace por ti las 24 horas. ServerMonitor pide tus páginas cada minuto, confirma un fallo con una segunda comprobación y te avisa por email, Telegram, Slack o webhook, para que te enteres antes que tus clientes. Consulta qué monitorizar en tu sitio web para ver una configuración sensata.